
La alta cocina hace autocrítica – Informacion.es.
Meritoria mesa sectorial, a al que tuve el honor de asistir gracias a la organización de la Universidad de Alicante y en concreto del curso de Experto Universiatario en Dirección de Empresas de Hostelería y la cual llegó a mi conocimiento gracias a la página de Facebook Gastronomía y Universidad. Además de lo que relata el periodista, cabría destacar algún concepto que parece haber pasado de puntillas, quizás por ser generador de polémica, y que merece detenerse a meditar.
Francesc Sastre, en su presentación lanzó el concepto, novedoso dentro de la gestión en restauración, “cambiar las estructuras departamentales por estructuras adaptadas a la multi-funcionalidad”. Quizás esa estructura por departamentos en la que la cocina, ha estado compitiendo en relevancia con la sala, ha originado, por un lado el boom mediático gracias a afamados cocineros, y por otro lado la pérdida de profesionalidad del personal de sala, con lo que el sector se enfrenta al difícil reto de mantener una “puesta en escena” adecuada a la calidad de la cocina, y mas importante aún, a cubrir las expectativas de los comensales. No olvidemos que cuando un cliente entra por la puerta de un restaurante, lo que persigue es un compendio de vivencias que satisfagan sus expectativas de autorealización. Estuvo acertado Antonio LLorens al hacer referencia a la manida frase de una cocina excelente se puede ver deslucida por un mal servicio, y viceversa. Para concluir el tema, convendría recordar que es gastronomía, ya que a menudo caemos en la tentación de confundir gastronomía y cocican, y para ello nada mejor que la definición de Wikipedia: “Gastronomía es el estudio de la relación del hombre, entre su alimentación y su medio ambiente (entorno). Gastrónomo es la persona que se ocupa de esta ciencia”.
Fué el Sr. Sastre, el que desde su experiencia en la dirección de la Escuela de Hostelería de las Islas Baleares afrontó la inquietud de no tener demanda para formar nuevos profesionales en el servicio de sala y las consecuencias para el futuro del sector. Personalmente creo que existe un componente sociológico adherido al sentir de la gente, que empuja a rechazar todo aquello que tenga que ver con el servicio, confundiendolo con servidumbre o sumisión.
También llama la atención ver que frente a los CDT´s de la Comunidad Valenciana, en las islas, quizás empujados por los grandes hoteleros y por su internacionalización, están mucho mas orientados hacia la formación en la gestión integral del negocio.
En otro orden de cosas, surgió la necesidad de potenciar el uso de productos autóctonos, apareciendo problemas de distribución y por consiguiente de llegada a los puntos de venta (quesos de la montaña alicantina, aceites, vinos, espirituosos, etc) . Se mencionó la necesidad de hablar desde el sector de nutrición, y de la educación del consumidor hacia la alimentación, de formar a las nuevas generaciones de consumidores. De la tecnología como herramienta de innovación. Quizás se echo de menos oír hablar de análisis de la demanda, de la segmentación de la oferta, de las distintas motivaciones y comportamientos del consumidor, de las dificultades de financiación, de la falta de apoyos institucionales al sector, y de otros muchos temas que pienso son las verdaderas piedras de toque de la restauración del siglo XXI.
En definitiva, tarde instructiva de como va un sector, como es el de la restauración, tan importante para la consolidación de muestra marca país, con todos los retos de futuro, los que se alcanzan a ver y los que aún no.